jueves, 15 de enero de 2009

Profesando profecías


Los mayas dejaron en siete un legado;
Son ciertas las letras que escriben mis versos,
Humano que sólo este descontento,
En este poema te entrego un regalo;
Pues quiero que todos se sientan amados.
Veamos entonces aquel cierto obsequio,
Leamos atentos pues no queda tiempo,
¡Ancestros relaten! Por mi profesado.

Al hombre inconsciente que grita en silencio,
Su alma se hunde sintiéndose nada;
La vida que avanza el pasado que pasa,
Y queda en soslayo su espíritu preso.
Cual triste palomo que no emprende el vuelo,
Perdido en el rumbo del viento infinito
Él mismo ha cerrado los ojos divinos,
Al hombre consciente, Que lleva muy dentro.

No temas que el miedo no es siempre bueno;
No sientas poderes de orgullo y soberbia;
Escucha la voz interior verdadera
Que clama a ti mismo que seas sincero,
Mostrando señales cuando eres honesto.
¿No ves que del cielo también llora lluvia?
¿No ves que él llora por la tierra suya?
Si ves más allá sentirás a lo eterno.

Poner atención en el séptimo sello;
Permite a tu mente leer a los seres,
No es ningún don, ya que todo se puede,
Si estás muy atento estarás en lo cierto
Hoy es el momento, pues no queda tiempo.
Los mayas dejaron en siete un presente;
Antiguos en mí, hoy aquí han entregado,
Al hombre inconciente que grita callado.

2 comentarios:

Chache dijo...

Hola Laín...

Me resulta muy interesante éste post. A mi modo de ver habla de un crecimiento en nuestro ser, de ver mas alla de nuestra simple vista y de pensar y actuar con el alma y el corazón.

Ademas el número siete es muy importante

Laín Deba dijo...

...el siete, ese número tan misterioso que de alguna u otra manera a todos nos sigue, ha de tener que ver con justamente aquello que describes.

Gracias amigo, una vez más por tus comentarios.

saludos sinceros