
A Miguel Ángel
Dulce pequeño de alma ingenua,
niño travieso que vive el momento;
tuyo es el verso que voy escribiendo,
mío es tu rostro pues es mi contento.
Eres mi sol y tu luz es mi aliento,
es mi deseo ser yo tu agua viva;
eres el mar del cual yo me alimento,
es mi deseo ser guía en tu vida.
niño travieso que vive el momento;
tuyo es el verso que voy escribiendo,
mío es tu rostro pues es mi contento.
Eres mi sol y tu luz es mi aliento,
es mi deseo ser yo tu agua viva;
eres el mar del cual yo me alimento,
es mi deseo ser guía en tu vida.

