
Y yo que pensaba que en el tren de vida,
Todos yendo juntos sonreían.
Y yo que pensaba que en el tren de vida,
La elección de subir no era tuya, de aquél, ni mía.
Hoy me doy cuenta que en sus vagones,
Van muchos seres de mil formas y colores;
Incluso algunos que no quieren sentarse al lado de otros,
Los miro desde mi puesto y les pido el acomodo.
Y yo sigo adaptando y abriendo ventanas,
A aquellos que lo piden, lo doy por nada.
Total es mi trabajo escuchar cuando me hablan.
El tren de la vida y sus pasajeros,
se detendrán en algún momento.
Será entonces cuando para compañeros,
el tranvía se sentirá como un desierto.
Porque al ir hacia adelante,
Un tren sólo guarda recuerdos.
De todos modos, cuando el tren quede vacío;
Nos veremos en la estación primera,
Aquella de donde partimos.
Todos yendo juntos sonreían.
Y yo que pensaba que en el tren de vida,
La elección de subir no era tuya, de aquél, ni mía.
Hoy me doy cuenta que en sus vagones,
Van muchos seres de mil formas y colores;
Incluso algunos que no quieren sentarse al lado de otros,
Los miro desde mi puesto y les pido el acomodo.
Y yo sigo adaptando y abriendo ventanas,
A aquellos que lo piden, lo doy por nada.
Total es mi trabajo escuchar cuando me hablan.
El tren de la vida y sus pasajeros,
se detendrán en algún momento.
Será entonces cuando para compañeros,
el tranvía se sentirá como un desierto.
Porque al ir hacia adelante,
Un tren sólo guarda recuerdos.
De todos modos, cuando el tren quede vacío;
Nos veremos en la estación primera,
Aquella de donde partimos.

